Cotización de servicios, con las condiciones de tu giro ya escritas

En servicios, el precio casi nunca es el problema: el pleito vive en las condiciones — el material que subió, la refacción que nadie autorizó, el hoyo en el muro que «no era plomería», la fecha del evento que se canceló con el anticipo ya gastado. Elige tu giro (11 en el selector) y el generador te prellena los conceptos típicos y las condiciones que evitan cada uno de esos pleitos. Los precios los pones tú; edita lo que quieras: es tu cotización.

Tu giro

Al cambiar de giro se reemplazan los conceptos y condiciones del formulario (lo que ya hayas escrito ahí se pierde). Los conceptos llevan la unidad o el alcance entre corchetes para que los edites; el precio unitario siempre lo escribes tú.

Tus datos (emisor)
Cliente

Conceptos

Subtotal: $0.00
IVA 16%: $0.00
Total: $0.00
Folio: · se genera en tu navegador, no subimos tus datos

Las condiciones que importan, giro por giro

Esto es lo que prellena el selector — y por qué cada línea está ahí:

Construcción y remodelación

Electricista

Plomería

Mantenimiento e instalaciones

Taller mecánico

Limpieza

Eventos y banquetes

Diseño gráfico y web

Fletes y mudanzas

Contador y servicios contables

Jardinería

Los básicos que aplican a cualquier giro (folio, vigencia, desglose, seguimiento) están en la guía de qué debe llevar una cotización formal; y si tu problema no es cotizar sino cobrar, ve directo a cómo cobrar a tiempo como freelancer o negocio chico.

Preguntas frecuentes

¿Qué condiciones debe llevar una cotización de servicios?

Las cuatro que evitan pleitos: anticipo y forma de pago, vigencia de los precios, qué incluye y qué NO incluye (materiales, refacciones, obra civil, trámites, rondas de cambios), y cómo se cobran los trabajos adicionales que aparezcan después. Cada giro tiene su versión: en construcción el punto crítico son los materiales, en plomería la obra civil que no es plomería, en el taller la refacción sin autorizar, en eventos el anticipo de una fecha que ya bloqueaste, en diseño las rondas de cambios.

¿Cuánto anticipo se pide en una cotización de servicios?

El estándar en México es 50% para iniciar y 50% contra entrega. En obras largas se usa 40-30-30 (arranque, avance, entrega). En eventos el anticipo además reserva la fecha, por eso se pacta como no reembolsable. Menos del 30% te deja financiando el proyecto; pedirlo por escrito en la cotización lo vuelve condición y no favor.

¿Cómo cotizo materiales o refacciones si sus precios cambian?

Sepáralos de la mano de obra y márcalo en condiciones: «materiales sujetos a lista vigente a la fecha de compra» o «refacciones se cotizan aparte previa autorización». Así el alza del insumo no sale de tu utilidad y el cliente lo sabe desde el principio.

¿Cómo cotizo refacciones o trabajos que todavía no sé si hacen falta?

No los adivines: cotiza lo que sí sabes (el diagnóstico, la reparación visible) y deja escrito que lo demás «se cotiza por separado previa autorización antes de ejecutarse». Cuando aparezca la pieza o la falla oculta, mandas una cotización adicional con referencia al folio original («adicional a COT-0045») y esperas el «sí» por escrito — WhatsApp cuenta. Es la misma lógica en el taller, la plomería y la electricidad: se cotiza lo que se ve, y lo que aparece al abrir es un folio nuevo.

¿La cotización de servicios lleva IVA?

Si facturas (CFDI), desglosa el IVA del 16% en la cotización para que el total no sorprenda a nadie. Si tu cliente es empresa, además te lo va a pedir sí o sí: las personas morales necesitan factura para deducir. El generador lo desglosa con una casilla.

¿Qué hago si el cliente pide trabajo extra a media obra o proyecto?

Se cotiza aparte ANTES de hacerse, referenciando el folio original («adicional a COT-0045»). Si las condiciones de tu cotización original ya lo decían, no estás renegociando: estás aplicando lo pactado. Es la cláusula que más dinero salva en servicios.

¿Este formato sirve como contrato?

No es un contrato, pero una cotización aceptada por escrito (aunque sea por WhatsApp) sí es evidencia de lo pactado: alcance, precio y condiciones. Para proyectos grandes conviene además un contrato de prestación de servicios; para el día a día, una cotización con folio, vigencia y condiciones claras resuelve la mayoría de los desacuerdos.